Archivo de la categoría: Cosas Mias

Arte en Papel Pautado (2/3)

Retomando mi post sobre mis inicios musicales, ha llegado la hora de añadir otra pieza a ese puzzle que es el descubrimiento de la música por mi parte.

Tendría yo 13 años, corría el año 2000, y después de la experiencia con Mike Oldfield uno ya tenía ganas de seguir avanzando y ver qué más podría ofrecerle la música. Por aquel entonces, el Nu Metal había echo su aparición estelar, con bandas como Linkin Park, Limp Bizkit y KoRn en pleno apogeo, sobre todo LB, que en ese año lanzarían su exitoso “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water”.

Así pues, en mi odisea musical personal, probé un poco de todo, aunque si tuviera que destacar a unos grupos especiales para mi, sin duda serían: Red Hot Chili Peppers, Metallica, Staind y System of a Down.

De los primeros, no hace falta decir que en 1999 lanzaron ese trallazo llamado “Californication” que hizo que volvieran a ser estrellas del pop rock a nivel mundial. Canciones como “Scar Tissue”, “Californication”, “Around the World”, Porcelain”…hicieron que mi interés creciera. Ese disco me cambió, e hizo que empezara a interesarme por el rock, lo cual me llevó a Staind, una banda prácticamente desconocida en España pero que, para mi, su “Break the Cycle” de 2001 sonaba abrumador, con su mezcla de grunge, hard rock, pop rock y rock alternativo, Aaron Lewis y compañía pusieron música a mis años mozos. Ya en 2002, descubrí en un anuncio de la tele un tema que empezaba con una batería abrumadora, que a mis oidos “pop-rockeros” sonaba abrumadora. Buscando pronto me enteré de que esa canción (Toxicity) era de un grupo armenio-americano que habían editado un disco (Toxicity, también) de rock alternativo contestatario y de letras comprometidas. Podría decirse que fue la primera vez que escuché algo relacionado con el Metal como estilo.

Sin embargo, a finales de ese mismo año, en 2002, encontré una vieja cinta de cassette (qué tiempos) en donde se encontraba una canción que habla de superación personal y de seguir adelante por muy duras que sean las circunstancias. Sin duda, estoy hablando de “Nothing Else Matters”, y a la vez, comencé a buscar todo lo relacionado con ese grupo llamado Metallica, que a mis oidos sonaba tan duro. Así fue como viajé en el tiempo, hasta 1991, y escuché su album homónimo, llamado popularmente “Black Album” y me cambió la vida. Recuerdo haber hecho más de 5 copias de el debido a lo rallado que iba estando: “Enter Sandman”, “Sad but True”, “The God that Failed”, “The Unforgiven”…era una sucesión de canciones tremendamente potentes y con mucha fuerza: justo lo que andaba buscando.

Pero Metallica tenía un pasado. Un pasado que como descubrí más adelante se veneraba como si de Dioses modernos se tratara. Así fue como volví a viajar, esta vez hasta 1986, y encontré esa joya patrimonio de la humanidad que es “Master of Puppets”, esas 8 canciones, ese disco de más de 70 minutos, ese comienzo introductorio en guitarra acústica que daba paso a uno de los mejores LP’s de la historia del metal mundial hizo que supiera, ya entonces, que era eso, esa sensación de potencia y de fuerza, de salvajismo, de rabia contenida, de solos interminables, lo que iba buscando desde que empecé a caminar por el valle del rock. Años después, se convertirían en mi banda de rock por excelencia, y a pesar de la cantidad de grupos y estilos que he ido probando a lo largo de estos años desde el 2000, siempre que puedo vuelvo a ellos, porque ha habido muchos, muchos grupos que me han dado tan fuerte como ellos, pero ellos fueron los primeros, los que me enseñaron esa música llena de potencia que me ha definido, en parte, como melómano.

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Arte en papel pautado (1/3)

Cómo cada uno descubrió la música es algo implicito a cada visitante de este humilde espacio en la red. Por otro lado, hay muchas historias curiosas de cómo una sola canción es capaz de cambiarte la vida, o la percepción que podías tener antes de saber siquiera qué coño era eso de Fender, Gibson, quién cojones era James Hetfield, o Bruce Dickinson, o el significado de la palabra Rock, qué significa ser progresivo, el heavy metal, el doble pedal, el metal o cualquiera de esas palabras que, sin embargo, son sinónimos de arte.

Todo comienza, para mi, en el año 1999. Por mi parte, debía tener 12 añitos cuando cayó en mis manos un disco. Estaba catalogado como música New Age, que yo por entonces no tenía ni idea de qué quería decir eso. Sin embargo, aquel “Tubular Bells III” de Mike Oldfield hizo que algo cambiara en mi. Y es que simplemente encontré lo que llevaba muchos años buscando, algo que llenara un enorme hueco que tenía dentro de mi y que por mucho que buscase, no llegó a estar completo ni a tener total sentido hasta el momento en que escuché los primeros acordes de ese album. Desde entonces, supe que era aquello lo que iba a determinar gran parte de mi vida.

Obviamente, busqué. Busqué más sensaciones, más acordes, más escalas, más melodías, y busqué de una manera en la que sólo busca el que ha encontrado su sentido en la vida. Así, comencé a encontrar otros discos, del mismo artista, que hicieron que ese ansia y ese hambre de experiencias no se viera sino incrementado. Como intentar apagar un fuego con gasolina, me vi a mi mismo ahorrando para comprar discos, un pedazo de plástico que, para mi, en cierto sentido era magia pura.

Y fue una canción de Mike Oldfield la que me hizo fijarme mucho más atentamente en la guitarra, en ese sonido distorsionado que, como sabría tiempo después, era el característico de aquello que hoy es el sentido, alma, principal inspiración e idea primigenia de este blog: el rock. La canción en cuestión era “Outcast”, incluida en el citado disco de 1998 de Mike Oldfield, y para mi esas tres guitarras (acústica, eléctrica y sintetizada) que componen esta pequeña canción instrumental eran lo más duro y lo más innovador que había oído nunca. Ese sonido me dejo intrigado. Y obviamente, en “Guitars” volvía fliparlo, un disco donde el citado compositor inglés volvía a hacer de las suyas con guitarras. De todo tipo. Blues, Rock, Hard Rock, música ambiental…ese tío conseguía sacarle todo tipo de sonidos a algo que, para mi, hasta entonces sólo eran 6 cuerdas y una caja de madera. Y por supuesto, volví a buscar…