Crítica: Thr1rth3en ~ Megadeth

Bueno, pues comenzamos una nueva sección, donde iré publicando periódicamente mi opinión personal (y quiero remarcar lo de “opinión personal”) sobre algún disco al azar de los que haya escuchado últimamente, o que sea de nueva factura, o simplemente porque en una época me ha dado fuerte con tal disco o tal banda y me apetece profundizar algo más en ellos.

Bueno pues, en conmemoración al 13º disco de la banda Megadeth (1985), es de recibo ofrecer una visión analítica del mismo, ya que no todo el mundo (y más con la que está cayendo en el mundo de la música desde que Napster cambiara la industria en el año 2000) puede presumir de llevar más de 20 años en el negocio y con unas ventas de más de 16 millones de discos a sus espaldas.

La banda que surgió, en gran medida, del despecho de su principal miembro fundador / compositor / guitarrista Dave Mustaine por su marcha forzada de Metallica en 1982. Lo que pasó a continuación todos lo sabemos: la contratación de Kirk Hammett (venido de Exodus), el lanzamiento al estrellato propulsado por sus cinco primeros albumes…etc. Mientras Metallica se cubría de oro, gloria y escribía su nombre con letras mayúsculas en la historia del metal mundial, Mustaine fundó, en 1985, la banda Megadeth. A pesar de que siempre a Megadeth se le ha tachado un enorme 2 encima de su nombre, nada más lejos de la realidad, esta banda puede sentirse orgullosa de haber creado algunas de las obras claves para el desarrollo de dicho género: pongamos por caso la biblia de riffs que es Rust in Peace y temazos como “Hangar 18”, “Holy Wars…The Punishment Due”, “Rust in Peace…Polaris”, etc…

Sin embargo, el tiempo pasa. Y algunas bandas envejecen mejor que otras. Y aunque Megadeth empezó década, siglo y milenio con la frente bien alta, con dos discos correctos de potente Heavy / Thrash metal, lo cierto es que su último disco pasará sin pena ni gloria. Para mi, en mi humilde opinión (y con toda la delicadeza de la que he sido capaz) Thr1rth3en es un mal disco: canciones sin gancho ninguno, aburridas, con versiones de temas propios innecesarias y totalmente prescindibles (muy listo, Dave, con tres versiones infumables de temas propios y caras B, Black Swan, Millenium of the Blind y New World Order, y un refrito de un videojuego, Sudden Death, yo también hago un disco de 13 temas). Tras el trallazo que nos metió con Endgame, un disco irregular pero correcto, esto suena flojo, suave y sin magia ninguna. Sin duda, no es ni mucho menos su mejor disco ni nos ofrece todo lo que un guitarrista del inmenso talento de Mustaine puede ofrecer.

Anuncios

Publicado el 2 noviembre, 2011 en Muse. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: